Chatbot de WhatsApp para electricistas que primero pregunta si hay riesgo

Un chatbot de WhatsApp para electricistas contesta con un horario o con un precio orientativo. Un agente hace algo distinto: antes de hablar de precio, pregunta si hay olor a quemado, chispas o calor — porque esa respuesta decide si el aviso espera a mañana o si hay que bajar el interruptor general ahora mismo. Esa es la diferencia que importa en un oficio donde una avería no es solo una molestia: puede ser un riesgo real.
La primera pregunta no es qué se ha roto
En fontanería o en peluquería, la primera pregunta suele ser qué servicio hace falta. En electricidad tiene que ser otra: ¿hay olor a quemado, chispas visibles o calor en el cuadro o en un enchufe? Si la respuesta es sí, el aviso deja de ser una cita más y pasa a ser una urgencia — y la instrucción inmediata, mientras llega el técnico, es bajar el interruptor general para cortar la corriente de toda la instalación.
Un agente que hace esta pregunta correctamente no diagnostica nada — no evalúa qué componente ha fallado. Solo clasifica el riesgo con una pregunta cerrada, y esa clasificación decide si el electricista sale en la próxima media hora o si la cita se agenda con normalidad. Es trabajo real de seguridad, sin ningún criterio técnico ni clínico.
El boletín eléctrico lo firma quien tiene el carnet, nadie más
En España, solo un instalador autorizado — con el carnet IBTB o IBTE, habilitado bajo el REBT (RD 842/2002) — puede firmar un boletín eléctrico o un Certificado de Instalación Eléctrica (CIE). No es un trámite menor: sin ese documento, una instalación nueva o reformada no puede darse de alta ante la compañía eléctrica.
Un agente de WhatsApp puede agendar la cita, dar el precio del boletín y decir cuánto tarda en tramitarse. Lo que nunca debe hacer es dar a entender que cualquier electricista puede firmarlo, o que la conversación automatizada sustituye esa habilitación. Decirlo con esa precisión es justo el tipo de detalle que genera confianza en un cliente que ya sabe distinguir a un profesional serio de uno que no lo es.
Los timos más comunes y por qué la letra pequeña genera confianza
Las guías de consumo sobre los timos de electricistas más frecuentes describen un patrón conocido: alguien que inventa, o incluso provoca, una avería para presionar un pago urgente, o que da por teléfono un precio cerrado y sospechosamente exacto sin haber visto el cuadro. Un agente que promete un precio final antes de que el técnico pise la vivienda suena igual que ese patrón — aunque la intención sea buena, el efecto sobre la confianza es el mismo.
El patrón honesto es el contrario: una tarifa de desplazamiento transparente y publicada, que se descuenta del importe final si el cliente sigue adelante, y ningún precio cerrado hasta que el electricista ve el cuadro en persona. Un agente que aplica esa política sin inventar cifras construye justo la confianza que este sector necesita recuperar.
Lo que el agente hace hoy — y la foto que todavía no ve
El agente conversa por WhatsApp y Telegram, reserva contra la disponibilidad real de un Google Calendar conectado, aplica códigos de descuento y responde con el catálogo y los precios reales del negocio, a cualquier hora. Lo que todavía no hace: no recibe, ni analiza, ni genera imágenes. Tampoco cancela ni reprograma una cita ya confirmada, ni avisa al personal — eso sigue pasando por el electricista.
Merece la pena decirlo porque la propia búsqueda en Google ya crea esa expectativa: el resumen de IA que muestra para esta consulta en España dice que un bot para electricistas «pide fotos del cuadro eléctrico para calcular costes aproximados». Hoy nuestro agente no hace eso, y preferimos decirlo directo antes de que el cliente lo descubra a mitad de conversación.
Precios reales, no una tarifa media inventada
Los precios varían por comunidad y por urgencia, pero las referencias públicas son consistentes: el desplazamiento cuesta entre 10 y 30 € en zona urbana, hasta 50 € en zona rural; la hora de trabajo se mueve entre 30 y 50 €; y un boletín o Certificado de Instalación Eléctrica cuesta entre 70 y 300 €, con un precio habitual de 100 a 150 € — en Madrid, entre 180 y 260 €.
| Concepto | Precio |
|---|---|
| Desplazamiento | 10-30 € urbano, hasta 50 € rural |
| Hora de trabajo | 30-50 €/h |
| Boletín / CIE | 70-300 €, habitual 100-150 € (Madrid 180-260 €) |
Una foto de un enchufe chamuscado o de un cuadro que ha saltado dice en un segundo lo que cuesta varias preguntas de cualificación por texto. Todavía no existe — por eso queremos saber si a tu negocio le serviría.
Diagnóstico de avería por foto
El cliente envía una foto de la avería — una fuga, un enchufe chamuscado, un cuadro que ha saltado — y el agente la usa para cualificar el aviso antes de la visita.
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